S.E. Sr. Sebastián Piñera Echenique. Le escribo esta misiva simbolizando el sentir de muchos de los chilenos que usted representa como Primer Mandatario, debido a los tantos acontecimientos que han sucedido en los pocos meses que lleva de gobierno.
He de confesar que no he estado de acuerdo con muchos de los actuares de su política, debido a lo que considero como desafortunados desaciertos por parte de su gabinete, hechos que han descolocado a los 16 millones de compatriotas, más allá de sus ideales políticos, o de éste u otro bando. Por ejemplo, aquello de la elección de señores que han tenido un pasado no muy claro, y que no obstante, llegaron a conformar parte de su staff de asesores en los primeros meses (además de un embajador en Argentina realizando declaraciones realmente pocos criteriosas ante la prensa trasandina); otro algo de las incomodidades, se debió claramente a su abundante aparición mediática en los medios de prensa post terremoto (como también a gran parte de su gabinete), donde pudimos apreciar, por ejemplo, al Presidente de la Republica, encaramado en el techo de una mediagua (casa prefabricada), hundiendo uno de los clavos soportes, imagen que a todas luces, pocos le dieron la credibilidad buscada; sobretodo, por tratarse de un tema sensible, debido a lo padecido por miles de chilenos luego del horroroso terremoto y posterior tsunami acontecido aquel fatídico 27 de febrero de 2010; y que decir de los constantes ataques al buen gobierno de la Presidenta saliente, señora Michelle Bachelet. Otro de aquello, fue en su momento la disconformidad por parte de sus asesores y partidarios, a no aceptar como feriado los días viernes y lunes, correspondiente al Feriado de Fiestas Patrias, reinando más el “gallito” por intereses políticos que el beneficio para los que conformamos éste país, entendiendo que no siempre se cumplen 200 años de historia; afortunadamente, nuestros congresistas dirían otra cosa (a propósito, que exótico es apreciar a políticos de una misma alianza descuerarse entre ellos públicamente ¡Dios me libre!, y que se agache la RAE y su “alianza”). Claro que un tema que ha estado en la palestra desde antes que usted tomara las riendas, es lo relacionado con el “ Conflicto de intereses”, algo que muy bien ha entendido el señor Gabriel Ruiz-Tagle, actual Subsecretario de Deportes (cargo similar al de un Ministro), al vender sus acciones pertenecientes al Club Deportivo Colo-Colo, sobretodo, por tratarse de un cargo que velará por los intereses del deporte nacional; demostrando con ello una vocación de servicio tremenda, al realizar un acto que le generará pérdidas millonarias, pero que no obstante a aquello, es más fuerte el sentido de transparencia para un cargo que juzgaran moralmente los habitantes de ésta nación toda…gesto que también se espera que usted realice prontamente con sus propias acciones.
Sin embargo, donde sí estamos de acuerdo, es en lo que anunció este reciente domingo 25 de julio del año en curso, relacionado con el tema denominado “Indulto Bicentenario”; tema que antes de sus palabras, generara diversas y dispares opiniones en nuestro país. He de confesar, que desde el principio no estuve de acuerdo con aquello, ya que siempre he pensado que los crímenes atroces se deben pagar con cárcel, y no porque celebremos el cumpleaños de la patria, debieren salir libres por razones humanitarias, aquellos seres que han ensuciado el propio nombre de nuestra especie (un caso ejemplar, es lo ocurrido con el máximo jerarca alemán de “Colonia Dignidad”, Paul Schaefer.). ¡No al indulto ni a las amnistías! En los países democráticos de estas centurias, los delitos atroces se pagan con encierro, como una verdadera forma de hacer justicia, de velar por la tranquilidad de sus habitantes; y obviamente, para regular al hombre cuando se encuentra en la frontera de lo indeseable; sólo así no volveremos al pasado de las barbaries.
Por todo aquello, comparto de buena manera su decisión ésta de dejar sin efecto el llamado “Indulto Presidencial del Bicentenario”; haciendo hincapié que violadores; asesinos; narcotraficantes; abusadores de menores; y condenados por crímenes “de lesa humanidad”, no serían beneficiados con aquello; y que los casos que sí tendrían algún tipo de beneficio, se verían uno a uno, sin favorecer a los antes mencionados en la media de este párrafo. Y que a cambio de aquello, se trabajaría con fuerza estos próximos tres meses, para velar por un encierro digno para todos aquellos que han cometidos delitos terribles en contra de la sociedad, y que por estos días conviven hacinados y con pocas posibilidades ciertas de vivir con decoro y decencia.
Si en verdad ha nacido una auténtica señal bicentenaria por parte suya, es ésta Sr. Presidente; la de Seguridad pública y de Seguridad Nacional que muy bien le hace a éste pueblo aún dolido y divido por temas de DD.HH. ocurridos en nuestro país por más de una década, realizadas por un gobierno llamado de derecha, pero que a todas luces era una Dictadura; claro que las bases de gobiernos anteriores garantes de aquello, no se movieron ni un centimetro; es decir, usted solo siguio las aguas del rio anterior, como si no quisiera quedar mal ni con Dios ni con el Diablo (cuando en tiempos preteritos y de oposicion, miraba con recelo estos temas). Las iglesias protestantes y Católica hicieron lo suyo en cuanto a este tema del indulto con mayor o menor injerencia, ahora usted tiene la llave para que éste beneficio que alcanzará sólo a algunos, en verdad se lleve a efecto sin sobresaltos legales, que pudieren salpicar a los que no están considerados de acuerdo a su mandato (siempre se ha sabido de las lagunas legales de un código penal no acorde con los tiempos vividos por este siglo del XXI).
Lo dicho está, esperamos con ansias los justos resultados acordes con la palabra. Temas como la pobreza; la reconstrucción nacional post terremoto que todavia no se inicia (a cinco meses de la catatrofe); el esperado acuerdo con el pueblo mapuche; la temida delincuencia; ésta brutal cesantía; seguirán en agenda y vitrina por mucho tiempo más; no obstante a aquello, y dicho en buen chileno Sr. Presidente (y ya que estamos en esto del Bicentenario de la patria), digamos que “se ha ganado un poroto”…claro que falta harto pa una wena cazuela.
Julio Fernando San Martín.
Editor periodístico.
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