
Roberto Matta Echaurren, nace en Santiago de Chile, un 11 de noviembre de 1911; o tal como le gustaba decir: “un 11 del 11 del 11”. De profesión arquitecto, luego de titularse en Santiago a comienzos de los años treinta, decide viajar a Paris; y de ahí, a Londres, donde conoce a André Bretón, gracias a Salvador Dalí y Federico García Lorca; entrando de lleno a lo que hoy conocemos como “estética surrealista”.
En el año 1985, recibe la Medalla de Oro de las Bellas Artes Españolas; el Premio Príncipe de Asturias, en 1992, en España; el Premio Herbert Baeckl (1992), en Austria; y el Premio Nacional de Arte, entregado por el Gobierno de Chile en 1990.
Conocido mundialmente, algunos críticos, sitúan a este pintor chileno perteneciente a “La generación del cuarenta”, más arriba que el propio Dalí.
Fallece en Italia, país donde residía, en el año 2002; pero aún, muchos ojos por el mundo, se preguntan como un hombre pudo retratar tan fielmente, la historia de todo un siglo; lo que no saben, es que aunque nació en Chile, él mismo era el ojo del mundo.
Por: Julio Fernando San Martin, Periodista